Nunca está demás sorprenderla de madrugada, mientras duerme, para sacudirla, para maltratarla, para abusar de ella cuando menos se lo espera..
Una mujer también se enamora en la cama, se enamora del hombre que sabe domarla, que no tiene miedo a despedazarla, que no se cohíbe de tomarla, fuertemente de su pelo, para jalarla, dominarla, y que se sienta, inútilmente perdida, inmovilizada, que es tuya, que te pertenece..
